¿Tiene ya su regalo para el día de la madre? Si en algo no debe ser mezquino, es en regalar algo a su madre. Celebramos y agradecemos poco, por lo que estas fechas semi-comerciales nos hacen bien, ya que nos mueven a hacer un pequeño gesto de cariño, meter la mano en el bolsillo y comprar alguna cosa, por pequeña que sea. No se trata de hacer grandes gastos, pero sí de un pequeño gesto de cariño que nunca está de más.Estos días me invitan a recordar la fortaleza de la mujer chilena. Esforzada, tenaz, fuerte ante la adversidad. “Aperrada”. La mujer chilena, y la que es madre sobre todo, son testimonio vivo de una entrega a la vida notables.
Las hay en todas partes. En la adversidad, como el pasado terremoto, se nota la buena madera de que están hechas. Donde pudo haber aires depresivos, desidia y abandono, surgió la mujer chilena aguerrida, optimista, luchadora.
El corazón de una madre es un recuerdo vivo del amor de Dios, de su paternidad-maternidad, de su preocupación por la vida que se les ha confiado: reflejo de su entrega desinteresada, abnegada. No importa cuán agobiada se encuentre, siempre dispone de tiempo para sus hijos. Ellos son su norte, su razón de vida.
Hoy las tareas en el hogar son – y así debió ser siempre – más compartidas entre el hombre y la mujer. Un porcentaje alto de dueñas de casa trabaja fuera del hogar. Eso obliga a los hombres y los hijos a asumir mayores tareas domésticas, cosa que redunda en un mayor compromiso por todo lo hogareño, familiar. Lamentablemente las estadísticas hablan de que aún las mujeres llevan buena parte de las tareas domésticas. La justicia comienza por casa. De poco sirven las leyes si no hay un cambio cultural en la forma de distribuirnos las tareas hogareñas. Un buen punto y propósito para el día de la madre.
La presencia materna en el hogar es insustituible. También las cifras indican que, a una mayor presencia materna en el hogar, menor es el abandono escolar, mayor el rendimiento y estabilidad emocional de los jóvenes. Por lo mismo, debemos apoyar las leyes que flexibilizan el trabajo femenino y aseguran condiciones laborales acordes con su estado. El aumento de salas cuna, del pre y post natal, de horarios flexibles, van en la línea correcta. Todo ello humaniza un mundo como el laboral que tiende a lo impersonal y frío. La presencia femenina en el mundo del trabajo ha dado muestras de un enorme e insustituible valor.
Agradecer a las madres no es más que hacer justicia a tantas mujeres que, silenciosa y abnegadamente, dan su vida para que otros sean más felices ¡Feliz día!
P.Hugo Tagle
htaglem@uc.cl
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